sábado, 27 de noviembre de 2021

Peirano visita Innova Space

  

Visita a las instalaciones de Innova Space

Innova Space es una empresa argentina que desarrolla picosatélites, satélites que por su reducido tamaño abaratan los costos de la industria espacial. 

Esta start-up es responsable del desarrollo de la primera arquitectura satelital con tecnología Internet de las Cosas de bajo costo en América del Sur. 

Entre los servicios que provee se destacan los vinculados a agricultura, gestión ambiental, aplicaciones marítimas, minería y explotación de hidrocarburos. 

Alejandro Cordero, director de Innova Space, contó que el satélite MDQube SAT-1 ya tiene programado su lanzamiento para el 10 enero y será el primero de la constelación satelital "Libertadores de América"

Peirano habló con Cordero y el equipo de trabajo que desarrolla estos satélites sobre los próximos pasos que la empresa planea tomar y posibles mecanismos para potenciar al sector aeroespacial argentino.

Agencia I+D+i

inngeniar


miércoles, 18 de agosto de 2021

Paneles solares espaciales colaboran para fabricar CNEA e Innova Space

  


Nueva colaboración entre la CNEA y la startup Innova Space para fabricar paneles solares espaciales

El martes 17 de agosto se firmó el segundo Contrato de Tecnología y Servicios (CTS) entre la Comisión Nacional de Energía Atómica y esa empresa marplatense.

MÁS INFORMACIÓN

CNEA

inngeniar


jueves, 17 de enero de 2019

90 microsatélites al espacio - Satellogic firmo un acuerdo para lanzarlos



Satellogic, una compañía argentina dedicada a la analítica geoespacial, anunció la firma de un acuerdo con la empresa china Great Wall Industry Corporation (CGWIC) para enviar al espacio, en lanzamientos múltiples, 90 microsatélites.

Esta constelación de dispositivos satelitales permitirá realizar una observación de la tierra con capacidad de emitir semanalmente imágenes de un metro de resolución de todo el globo.

El acuerdo firmado con Satellogic con la compañía china CGWIC tiene previsto una serie de lanzamientos múltiples de los microsatélites desde la base que tiene la compañía del gigante asiático en Tayuán.

Se estima que el primer lanzamiento será realizado en el último cuatrimestre de este año mediante el cohete Long March 6 (LM-6), que transportará al espacio los primeros 13 nuevos dispositivos espaciales.

La flota de los microsatélites incluidos en este acuerdo formará una constelación para observar la tierra que podrá proporcionar semanalmente imágenes de un metro de resolución, lo que reducirá de manera drástica el costo de los servicios de análisis geoespacial de alta frecuencia.

La compañía Satellogic, que ya ha creado en 2016, entre otros dispositivos, los primeros nanosatélites comerciales argentinos llamados "Fresco" y "Batata", informó que a través de esta flota de minidispositivos espaciales potenciará las soluciones que brinda a escala global, y que están orientadas a optimizar la toma de decisiones para una amplia variedad de industrias, entre las que se cuenta la agricultura, la forestación, la energía, las finanzas y los seguros.

"Queremos ayudar a resolver los desafíos más apremiantes que enfrenta el mundo, construyendo una imagen precisa y actualizada de nuestro planeta y los múltiples cambios que lo modifican diariamente -dijo el fundador y CEO de Satellogic, Emiliano Kargieman-.

Este acuerdo es un paso importante para hacer realidad nuestra visión.

Con 90 satélites más en nuestra constelación, podremos ofrecer remapeos semanales de alta resolución de todo el planeta a un precio que establecerá un nuevo estándar de acceso en este mercado".

La relación entre Satellogic y CGWIC

La cooperación entre CGWIC y Satellogic marca además otro hito en la industria aeroespacial: va a ser la primera vez que un cohete de la nueva generación Long March proporcione servicios de lanzamiento para clientes internacionales.

La compañía china ya transportó con éxito en el pasado el primer prototipo -cubesat-, como otros cinco microsatélites de la empresa.

Además, según los términos de un convenio previo con CGWIC, esta empresa pondrá en órbita otros tres dispositivos en 2019.

En tanto que el primer lanzamiento de uno de los cohetes LM-6 bajo este convenio elevará a 19 el número total de satélites comerciales en órbita de Satellogic.

"Estamos orgullosos de seguir desarrollando nuestra exitosa relación de trabajo con Satellogic", dijo GaoRuofei, vicepresidente Ejecutivo de CGWIC.

"La constelación de Satellogic iniciará una nueva era de observación de la Tierra, que, al igual que el LM-6, abrirá nuevas oportunidades para la industria espacial a nivel mundial", adelantó Ruofei.

Satellogic fue fundada en 2010.

Su oficina central se encuentra en Buenos Aires y las actividades de ensamblaje, integración y testeo de los dispositivos se desarrolla en Montevideo, Uruguay.

La compañía tiene también otras divisiones que incluyen un centro especializado en el ámbito de la inteligencia artificial y tecnología de datos ubicado en Barcelona, España.

Además, hay un equipo de productos en Tel Aviv, Israel y una oficina de desarrollo de negocios en Miami.

La sede más reciente de la empresa, ubicada en Pekín, China, va a focalizar sus esfuerzos en la personalización exclusiva de constelaciones, servicios de datos y aplicaciones industriales.

La Nacion


viernes, 8 de diciembre de 2017

Trabajos de estudiantes argentinos fueron seleccionados en Europa


Los trabajos pertenecen al área de estudio de los sistemas en materia aeroespacial, particularmente, a la problemática de los desechos espaciales y pequeños satélites.

Cinco alumnos de la Universidad Tecnológica Nacional Regional Córdoba (UTN-FRC), con apoyo financiero del COFECYT, viajaron a Alemania e Italia a presentar sus producciones sobre la problemática de los desechos espaciales y pequeños satélites.

En el marco del Club de Robótica y con capacitación y apoyo de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE), los trabajos de los estudiantes de la Universidad Tecnológica Nacional Regional Córdoba (UTN-FRC), Marco Álvarez Reyna, Martín Molina, Luis Vázquez, Hernán Páez y Germán Ontivero, fueron seleccionados para participar del 1° taller Open Source CubeSat, celebrado el 23 y 24 de noviembre en el Centro Europeo de Operaciones Espaciales de la Agencia Espacial Europea (ESOC/ESA) en la ciudad de Darmstadt, Alemania, y la 2nd Debris Mitigation Competition de la competencia internacional sobre mitigación de desechos espaciales, organizado por UNISEC-Global y realizado entre el 2 y el 4 de diciembre en la Universidad de Ingeniería de Sapienza en la ciudad de Roma, Italia.

Los trabajos pertenecen al área de estudio de los sistemas en materia aeroespacial, particularmente, a la problemática de los desechos espaciales y pequeños satélites.

Uno de ellos, “CubeSat, 3D Printing & COTS”, seleccionado en Alemania, trata sobre el desarrollo de un pequeño satélite para uso educativo, basado en hardware de código abierto y software libre, cuya estructura mecánica es realizada con tecnología de impresión 3D.

El otro trabajo, “Sail deployment deorbit system by solenoids for microsatellites”, finalista en la competencia internacional realizada en Italia, aborda el desarrollo de un mecanismo de desorbitación de microsatélites no cooperativos.



El Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación, a través del Consejo Federal de Ciencia y Tecnología (COFECYT), brindó gran parte del apoyo económico que posibilitó a los estudiantes concretar el viaje.

El secretario general del COFECYT, Tomás Ameigeiras, destacó que “el ministro Barañao entiende que hacer realidad la federalización de la ciencia también es poder apoyar proyectos de manera conjunta y hacer parte a las autoridades de aplicación de la región.

Por eso delegó la solicitud, que llegó desde Presidencia de la Nación, al Consejo Federal para que trabaje junto con la provincia de Córdoba para hacer realidad el viaje de los estudiantes”.

Ameigeiras agregó que la temática de los proyectos está en consonancia con “una Argentina abierta al mundo que apuesta al conocimiento como una posibilidad concreta de participar en proyectos internacionales.

Nuestro país tiene mucho que aportar en materia de tecnología satelital, de electrónica de punta y de conocimiento aplicado que van en la dirección de una matriz de crecimiento económico”.

MINCyT


domingo, 10 de septiembre de 2017

Ocho micro satélites nos darán una nueva mirada dentro de huracanes



La misma tecnología GPS que ayuda a las personas a llegar a donde van en un coche pronto se utilizará en el espacio en un esfuerzo por mejorar la predicción de huracanes.

La tecnología es una capacidad clave en una misión de la NASA llamada Cyclone Global Navigation Satellite System (CYGNSS).



La misión CYGNSS, dirigida por la Universidad de Michigan, utilizará ocho observatorios micro-satélite para medir la velocidad del viento sobre los océanos de la Tierra, aumentando la capacidad de los científicos para comprender y predecir los huracanes.

Cada observatorio de microsatélites hará observaciones basadas en las señales de cuatro satélites GPS.



Los observatorios de microsatélites de CYGNSS sólo recibirán señales transmitidas directamente desde satélites GPS ya en órbita alrededor de la Tierra y el reflejo de la misma señal de satélite reflejada desde la superficie de la Tierra.

Los propios satélites CYGNSS no transmitirán.



El uso de ocho observatorios de microsatélites disminuirá el tiempo de revisión en comparación con los actuales satélites meteorológicos individuales.

La nave espacial se desplegará por separado alrededor del planeta, con sucesivos satélites que pasan por la misma región cada 12 minutos.

Esta será la primera vez que los satélites pueden mirar a través de las fuertes lluvias tropicales en medio de los huracanes y predecir cuán intensos son antes y durante el desembarco.



Como las constelaciones de CYGNSS y GPS orbitan alrededor de la Tierra, la interacción de los dos sistemas resultará en una nueva imagen de la velocidad del viento sobre el trópico entero cada pocas horas, en comparación con cada pocos días para un solo satélite.



Otra ventaja de CYGNSS es que su órbita está diseñada para medir sólo en los trópicos ... donde los huracanes se desarrollan y se encuentran con mayor frecuencia.

El enfoque en la actividad tropical significa que los instrumentos serán capaces de reunir datos mucho más útiles sobre los sistemas meteorológicos que se encuentran exclusivamente en los trópicos.

Estos datos se utilizarán en última instancia para ayudar a los meteorólogos y los administradores de emergencias a tomar decisiones que salvan vidas.

¡Lanzamiento!



CYGNSS lanzó a las 8:37 am EST el jueves, 15 de diciembre, desde nuestro Centro Espacial Kennedy en Florida. CYGNSS lanzado a bordo de un cohete Orbital ATK Pegasus XL, desplegado del avión portador "Stargazer" L-1011 de Orbital.

Pegasus es un cohete propulsor sólido de tres etapas alado, que puede lanzar un satélite en órbita terrestre baja. ¿Como funciona? Gran pregunta



Después del despegue, el avión (que se parece a un avión comercial ... pero con algunas peculiaridades especiales) vuela a unos 39.000 pies sobre el océano y libera el cohete.



Después de una caída libre de cinco segundos en una posición horizontal, la primera etapa de Pegaso se enciende.

El ascensor aerodinámico, generado por el ala en forma de triángulo del cohete, entrega la carga útil en órbita en unos 10 minutos.

Pegasus se utiliza para desplegar satélites pequeños que pesan hasta 1.000 libras en órbita terrestre baja.

Y el éxito! Los ocho satélites CYGNSS se desplegaron con éxito en órbita!

nasa.tumblr.com

lunes, 31 de julio de 2017

Primer experimento de comunicación cuántica desde un microsatélite


Esquema del microsatélite transmisor SOCRATES (izquierda) y del telescopio de un metro que ha recibido la señal (derecha) en el Instituto Nacional de Tecnologías de la Información y la Comunicación (NICT) de Japón, en Tokio. [NICT]

El logro supone un gran paso en el camino hacia una red global de comunicaciones espaciales protegidas por criptografía cuántica.

Un grupo de investigadores del Instituto Nacional de Tecnologías de la Información y la Comunicación (NICT) de Japón ha conseguido efectuar el primer experimento de comunicación cuántica entre un microsatélite y una estación terrestre.

En concreto, los científicos han transmitido desde el espacio una secuencia de unos y ceros codificados en sendos estados de polarización de la luz, y han logrado hacerlo de tal forma que se cumplan los requisitos necesarios para el protocolo conocido como «distribución cuántica de claves», un método de comunicación cuya protección frente a posibles espías queda automáticamente garantizada por las leyes de la física cuántica.

El trabajo, firmado por Hidekei Takenaka y otros investigadores, se publica en Nature Photonics.

La mayor parte de los experimentos de comunicación cuántica realizados hasta la fecha se han llevado a cabo mediante cables de fibra óptica.

Sin embargo, dicho canal limita fuertemente el alcance de las comunicaciones, ya que esta clase de señales cuánticas son muy sutiles (los fotones han de recibirse de uno en uno) y la fibra óptica degrada poco a poco la transmisión, lo que restringe el alcance a unos 200 kilómetros.

Con miras a implantar una futura red intercontinental de comunicaciones cuánticas seguras, una solución pasa por emplear comunicaciones por satélite, ya que en tal caso los fotones viajan la mayor parte del tiempo en el vacío y pueden recorrer distancias mucho más vastas.

Hace muy poco, un equipo chino también se valió de un satélite para enviar partículas entrelazadas a más de 1200 kilómetros, un verdadero récord de distancia en este tipo de experimentos. No obstante, en aquel caso se trataba de un satélite de más de 600 kilogramos y diseñado ex profeso para este tipo de investigaciones.

Una de las principales novedades del nuevo trabajo es que ha sido efectuado desde SOCRATES, un pequeño satélite de 50 centímetros de lado y menos de 50 kilogramos de peso, que, además, compartía carga útil con otros experimentos.

Ello supone todo un logro tecnológico por cuanto abre la puerta a emplear satélites reducidos y de bajo coste para este tipo de comunicaciones.

Aunque los resultados se publican ahora, el experimento del NICT fue efectuado en agosto del año pasado, lo que, con independencia de haber usado un microsatélite, lo convierte en el primer protocolo de comunicación cuántica realizado desde el espacio.

Alberto Carrasco-Casado, investigador del NICT y uno de los autores del trabajo, enfatiza que otro hito ha sido conseguir que la señal se recibiese con éxito en una base emplazada en Tokio:

«Normalmente se eligen sitios como observatorios astronómicos con muy buenas condiciones atmosféricas», apunta el experto.

«En un entorno urbano como Tokio hay muchas más nubes y la turbulencia atmosférica es muchísimo más severa.»

Otros obstáculos técnicos que ha tenido que superar el experimento japonés han sido la adecuada sincronización de los bits emitidos y recibidos; acompasar los sistemas de referencia del emisor y del receptor a fin de este último pudiese leer correctamente la polarización de los fotones; y lograr todo ello a pesar de que la señal se veía afectada por un considerable efecto Doppler, ya que el satélite viajaba a una velocidad de 7 kilómetros por segundo con respecto a la base terrestre, unas veces acercándose a ella y otras alejándose.

Aunque el campo de las comunicaciones cuánticas por satélite no ha hecho más que empezar, los éxitos logrados por estos primeros experimentos auguran prometedores avances en un futuro muy próximo.

En cuanto a la posibilidad de que eso permita la implantación de protocolos prácticos de criptografía cuántica a medio plazo, Carrasco-Casado se muestra convencido:

«En el NICT ya estamos trabajando para los siguientes experimentos y estamos en contacto con muchas instituciones públicas y privadas que están muy interesadas en adoptar esta tecnología a medio plazo», apunta.

«He visto un cambio desde hace aproximadamente un año, y ahora casi todas las agencias espaciales y centros de investigación relacionados están trabajando con mayor o menor intensidad por desarrollar esta tecnología cuanto antes», concluye el investigador.

Ernesto Lozano Tellechea

Más información en la página web del NICT y en Physics World.

Un vídeo explicativo del experimento puede verse aquí.

Referencia: «Satellite-to-ground quantum-limited communication using a 50-kg-class microsatellite». Hideki Takenaka et al. en Nature Photonics, publicado en línea el 10 de julio de 2017.

Nature Photonics

investigacionyciencia.es



jueves, 15 de junio de 2017

Milanesat rumbo al espacio


El equipo de ingenieros que trabajó con el satélite palpitando el lanzamiento. 
Foto: gentileza Satellogic.

Hoy se lanzó al espacio un nuevo satélite construído por Satellogic que brindará información de utilidad para monitorear campos, cultivos e infraestructura en tiempo real.

El nombre surgió a raíz de la campaña #MiHuellaEnElEspacio realizada entre la empresa y TECtv.

Esta madrugada, desde la plataforma de lanzamientos espaciales de Jiuquan, China, se lanzó “Milanesat”, un nuevo nanosatélite de la empresa argentina de tecnología Satellogic.

Su nombre fue elegido en una convocatoria abierta, organizada junto con la señal televisiva del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva (TECtv), bajo el lema “Mi huella en el Espacio” en donde todos los participantes votaron por un nombre favorito.

“Milanesat” es el sexto satélite que la compañía de tecnología satelital pone en órbita, gracias al convenio firmado en 2011 con el Ministerio de Ciencia, el cual posibilitó hacer el primero denominado “Capitán Beto”.

El nuevo nanosatélite posee una masa de 40 kilogramos y mide apenas 80 centímetros de alto.

Contiene 3 cámaras y permitirá proveer servicios comerciales a la industria agropecuaria, de gas y petróleo, y de infraestructura. “Milanesat” es el tercer satélite de la constelación Aleph-1, y el primero de los tres que serán lanzados este año.

Sobre la elección del nombre del satélite

La señal televisiva TECtv del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva (MINCYT) junto a la compañía tecnológica, Satellogic, lanzaron el año pasado la campaña #MiHuellaEnElEspacio para que todos participen de la elección del nombre del satélite que hoy se puso en órbita.

La convocatoria se realizó en el mes de septiembre de 2016 y consistió en proponer un nombre a través de Facebook y Twitter, para luego definir entre los cuatro finalistas.

“Milanesat” fue el preferido por 7.401 votos sobre un total de 10.232; le siguieron “Cronopio”, “Mendieta” y “Malbec”.

Acerca de Satellogic

Fundada y dirigida por Emiliano Kargieman, la empresa está conformada por un grupo de emprendedores científicos e ingenieros, y tiene por objetivo democratizar el acceso al espacio para todas las naciones y personas, reduciendo las barreras para obtener datos en tiempo real.

Con 90 empleados distribuidos en 5 oficinas alrededor del mundo, la empresa de origen argentino funciona desde 2011 y lleva lanzados 5 satélites: Capitán Beto, Manolito, Tita, Fresco y Batata.

Actualmente se encuentra construyendo la constelación más grande de nanosatélites capaces de proveer imágenes y datos de observación terrestre a bajo costo.

MINCyT