martes, 28 de julio de 2026

El satélite USAT 1 de la UNLP ya inició su camino hacia el espacio

   

De La Plata al mundo El satélite USAT 1 de la UNLP ya inició su camino hacia el espacio

El USAT 1, el primer CubeSat universitario de formato 3U argentino diseñado y construido íntegramente por ingenieros y estudiantes de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), ya se encuentra en España, desde donde partirá hacia Estados Unidos para su lanzamiento en octubre. 

Este desarrollo científico tiene como antecedente haber validado la tecnología espacial generada en la Facultad de Ingeniería y abrir las puertas para que el microsatélite ATENEA participe con éxito en la histórica misión Artemis II de la NASA.

El traslado hacia el continente europeo estuvo a cargo del secretario de Vinculación con el Medio de la unidad académica, Nicolás Bardella, quien llevó el satélite de forma segura como equipaje de mano cumpliendo con las estrictas regulaciones aeronáuticas para baterías de litio.

La ingeniera Sonia Botta, coordinadora del proyecto e integrante del Centro Tecnológico Aeroespacial (CTA), detalló que en España la empresa UARX integró —bajo su supervisión— el satélite USAT 1 en el dispensador que lo eyectará al espacio. 

Su lanzamiento está programado para octubre próximo desde Estados Unidos, a bordo de un cohete de SpaceX.

“Para lograr la integración con éxito, primero hicimos los últimos chequeos: pesamos el satélite, tomamos las últimas mediciones y realizamos un fit check, que básicamente es revisar que el satélite entre correctamente en el dispensador. 

Una vez colocado, se cierra la compuerta, que solo se volverá a abrir en el espacio”, describió Botta. 

“Ahí te das cuenta de que es real y que ya estás en camino a órbita”, expresó entusiasmada.

El origen del proyecto

Este valioso hito científico tecnológico y académico nació en 2021 gracias al trabajo conjunto de integrantes del CTA y del grupo de Sistemas Electrónicos de Navegación y Telecomunicaciones (SENyT).

“Parece que fue ayer cuando Sonia, siendo alumna, vino y me dijo: ‘Marcos, quiero hacer un satélite’. 

Le respondí que empezáramos a pensarlo. 

Al poco tiempo tuvo la oportunidad de irse a Inglaterra a hacer un máster, y cuando regresó le dije: ‘Terminemos el satélite’. 

En plena pandemia hicimos la convocatoria para el proyecto: se presentaron cinco propuestas de CubeSat y, tras seleccionarlas, comenzó la construcción. 

El CTA aportó los recursos para contratar a los becarios y otorgarle una beca a Sonia. 

Así, paso a paso, empezamos a trabajar, y hoy este satélite ya es una realidad que está en España”, relató Marcos Actis, decano de la Facultad de Ingeniería de la UNLP y director del CTA.

Con dimensiones compactas de 10 por 10 por 34 centímetros y un peso aproximado de 3 kilos, toda la plataforma de servicio del USAT 1 —que incluye la computadora de a bordo, la estructura, el control térmico, el sistema de potencia y las comunicaciones— fue desarrollada por ambos grupos de la Facultad, sumando un receptor GPS multiantena de alta complejidad diseñado específicamente por el SENyT.

El antecedente de ATENEA y el financiamiento

El desarrollo del USAT 1 es considerado, además, la base tecnológica de ATENEA, el microsatélite desarrollado junto a la CONAE y otras instituciones argentinas que fue seleccionado por la NASA como carga secundaria para la histórica misión tripulada Artemis II.

Al respecto, Actis afirmó que el desarrollo del USAT 1 permitió dar origen a ATENEA

“Si no hubiésemos empezado en pandemia, difícilmente habríamos tenido este último proyecto, dado el escaso tiempo que dio la NASA para llevarlo adelante: era imposible construir un satélite desde cero sin el conocimiento base del USAT 1. 

De hecho, cuando arrancamos con ATENEA, pausamos momentáneamente el USAT 1”.

La misión principal del USAT 1 será la demostración tecnológica de técnicas científicas utilizando señales GNSS para la observación de la Tierra, permitiendo realizar mediciones atmosféricas (presión, temperatura, humedad) y del suelo (humedad, altimetría, rugosidad y vegetación).

Este proyecto resalta también por su eficiencia presupuestaria: mientras que un satélite de estas características ronda los 200 mil dólares en el mercado internacional, demandó una inversión de solo 70 mil dólares para materiales y becas, financiados con recursos propios que el CTA genera mediante transferencia tecnológica.

Respecto a los costos del viaje al espacio, Actis añadió que, “en ese ínterin, el entonces ministro de Ciencia y Tecnología, Daniel Filmus, gestionó un subsidio para cubrir el 25% del lanzamiento. 

El 75% restante fue financiado por la UNLP gracias a las gestiones del actual presidente de la Universidad, Fernando Tauber, quien garantizó desde el primer momento su apoyo. 

El CTA, por su parte, puso todos los recursos para concretar el proyecto. 

Esperamos verlo pronto pasar sobre la Argentina y poder recibir sus señales en nuestra propia estación terrena”.

El proyecto, además, contó con la colaboración de organismos del sistema científico argentino como la CONAE, la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y el Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR).

El camino hacia la soberanía espacial

Para el ingeniero Ramón López La Valle, coordinador del proyecto por el grupo SENyT, este hito representa un avance significativo hacia la soberanía tecnológica del país. “Implicó el desarrollo completo de múltiples subsistemas satelitales clave que se venían adquiriendo a proveedores extranjeros. 

Cuando la tecnología desarrollada alcance la herencia de vuelo con el USAT 1, estará en condiciones de ser utilizada en otras misiones y ofrecerse a potenciales compradores en el resto del mundo”, afirmó.

López La Valle añadió que el proyecto permitió al equipo atravesar todas las fases de una misión satelital, desde el análisis de factibilidad y el diseño conceptual hasta los complejos desafíos de diseñar, construir y ensayar equipos electrónicos aptos para el entorno espacial en un volumen muy reducido.

Por su parte, el ingeniero Santiago Rodríguez, integrante del SENyT, expresó el orgullo de haber formado parte del primer satélite universitario 3U del país: 

“El hito alcanzado permitió demostrar que la Facultad de Ingeniería dispone de los recursos técnicos y humanos capaces de atravesar todas las etapas de un proyecto tecnológico de este tipo. 

El USAT 1 nos permitió crecer como ingenieros y adquirir experiencia en el diseño y construcción de nanosatélites”.

Rodríguez repasó el riguroso proceso técnico que demandó años de trabajo: 

“Comenzamos en 2021 con las primeras reuniones y documentos de requerimientos, donde se decidió que la misión principal sería el receptor GPS de SENyT. 

Durante 2022 superamos con éxito las revisiones preliminares y críticas de diseño ante expertos de la CONAE

Al año siguiente fabricamos los primeros subsistemas y, tras corregir lógicos errores de diseño en laboratorio, en 2024 pasamos a la etapa de integración de subsistemas y resolución de problemas de software. 

Finalmente, entre 2025 y principios de 2026, concluimos la integración y realizamos los exitosos ensayos de validación, vibración y vacío térmico (bake out) a 55 grados en la Facultad, y de radiofrecuencias en el IAR para certificar que el satélite se encuentra en óptimas condiciones y listo para remontar vuelo”.

El equipo de profesionales y becarios que hizo posible el desarrollo del USAT 1 está integrado de parte del CTA por Sonia Botta, Marcos Actis, David William Rogers, Frida Alfaro Rodríguez, Guillermo Garaventta, Aldana Guilera, Adriana Barba, Guillermina Humbert, Mateo Salvo, Joaquín Brohme, Erick Molina Roche, Celeste Saade Arévalo, Daniel Hamann, Gaspar Ramírez y Julián Crosta.

En tanto, por el grupo SENyT participaron Santiago Rodríguez, Ramón López La Valle, Elián Hanisch, Gabriel Vega Leañez, Ernesto López, Agustín Catellani, Santiago Ozafrain, Ezequiel Marranghelli, Simón Lombardozzo, Francisco Núñez, Germán Scillone, Florencia Ossola, Ignacio Brittez y Julián Encinas.

Convocatoria a investigadores para el nuevo satélite universitario

 Consolidando el liderazgo de la UNLP en el sector aeroespacial, el CTA ya puso en marcha la 2da Convocatoria Abierta del Programa Satélite Universitario. 

La Facultad de Ingeniería se encuentra convocando a grupos de investigación de la propia universidad y de otras instituciones científicas, hasta el 14 de agosto, interesadas en presentar propuestas de carga útil destinadas al futuro USAT 2, el próximo CubeSat que continuará impulsando el desarrollo soberano de la ciencia espacial argentina.

Fuente: Prensa Facultad de Ingeniería UNLP 

CONICET

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miércoles, 6 de mayo de 2026

FIUBA ARTEMIS II, ATENEA y ASTAR

 

 ARTEMIS II, ATENEA y ASTAR

Pasado, presente y futuro espacial en la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires (FIUBA)

El ser humano ha vuelto a la Luna y la Argentina ha participado de tan impor tante evento para la historia de la humanidad y la FIUBA ha estado presente. 

Sólo cuatro países de los firmantes del convenio con NASA por la misión  ARTEMIS II pudieron subir su microsatélite al Space Launch System (SLS) para  ser lanzados al espacio y finalmente llegar a una altitud inusual superando los 70.000 km. 

De los cuatro, solo dos microsatélites pudieron conectar con sus respectivas bases en Tierra. 

ATENEA lo pudo hacer con éxito, tal como lo informa la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y quedan por analizar los resultados obtenidos de los experimentos realizados a bordo. 

El microsatélite argentino fue construido entre varias instituciones: el Instituto Argentino de radio astronomía (IAR), la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), la empresa VENG, la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) y la Universidad de Buenos Aires (UBA), con la coordinacion y conduccion de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE).


La Argentina firmó el convenio con la NASA por la participación en la Misión ARTEMIS II durante la visita al país de su administrador y máxima autoridad en julio de 2023. 

En dicha ocasión, Bill Nelson realizó una presentación histórica a la FIUBA. 

En paralelo, y por esos mismos meses, en la FIUBA se discutió la necesidad de tener un proyecto propio de microsatélite en el que participen estudiantes de distintas carreras y docentes. 

El Proyecto ASTAR - Nanosatélite de investigación fue finalmente institucionalizado en junio de 2025 como parte del programa de Proyectos Interdisciplinarios Tecnológicos FIUBA (PIT-FIUBA). 

El Profesor Ing. Fernando Filippetti fue designado como su director y cerca de 40 estudiantes participan realizando sus Trabajos Finales Integradores, tanto Tesis como Trabajos Profesionales. 

Todos los proyectos enmarcamos en el programa PIT-FIUBA fueron creados para desarrollar tecnología, conocimiento propio y motivar a los/as estudiantes a terminar sus carreras agregando valor a las mismas, con experiencias y actores reales.

                                                                                               

Dentro del marco de los Convenios de Artemisa que la Argentina firmó con la esta última invita a los países miembros a presentar proyectos para participar de la Misión ARTEMIS II. 

La agencia espacial Argentina, CONAE, convocó a diversas instituciones y organizaciones para realizar un proyecto de un microsatélite contemplando universidades. 

Gracias a la trayectoria de distintos profesores, de distintas capacidades existentes y fundamentalmente del grupo conformado por el Proyecto ASTAR es que la FIUBA pudo participar en un proyecto como ATENEA con tiempos y requisitos impuestos por la NASA. 

Estos requerimientos resultaron excepcionales tanto por los acotados plazos para desarrollar el proyecto como también por los estándares de seguridad que requiere una misión tripulada.

Sin lugar a dudas, la coordinación y liderazgo de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales fueron clave para poder concretar el objetivo en tiempo y forma. 

En este punto quiero destacar a los miembros del equipo de CONAE que lo hicieron posible.

En el Proyecto ATENEA en particular, la FIUBA diseñó, validó y fabricó un módulo electrónico completo, incluida su parte mecánica, que reviste distintas funciones y que se desarrolló específicamente para esta misión. 

Una vez integrado en el satélite, prestó distintos servicios relativos a la carga de baterías en tierra, dispositivos de seguridad como fusibles y sistemas de desconección e interconexión entre los distintos módulos, como así también comunicación con distintos subsistemas de energía. 

Quiero aclarar que no tuvimos un financiamiento específico para equipamiento, insumos u horas de trabajo, sino que se hizo con recursos que disponía CONAE y con recursos propios.

Respecto al Proyecto ASTAR, este tiene en sus planes la construcción de un microsatélite de la FIUBA con la misión de aumentar la madurez tecnológica de 2 los distintos módulos diseñados, integrar payloads científicos y también demostradores tecnológicos. 

Además, desde ASTAR se fomenta la cooperación entre los distintos actores del sistema científico-técnico nacional mediante proyectos interdisciplinarios como MEPHI, una carga útil experimental agronómica que se está llevando adelante entre el INTA EEA Santa Cruz, CONAE y la FIUBA.

La Facultad de Ingeniería de la UBA cuenta con una vasta y larga trayectoria aportando al desarrollo espacial argentino e internacional a través de distintos tipos de actividades y personas. 

Voy a mencionar algunos antecedentes, ya que estamos elaborando un listado más completo y detallado con los mismos. 

Solo menciono algunas áreas y aquellos antecedentes que entiendo nos han permitido llegar hasta la situación actual y nos permiten proyectarnos a futuro.

-.- • Desde la investigación y el desarrollo tecnológico, se han realizado vastos proyectos con la CONAE e INVAP y otros organismos del sistema científico-tecnológico nacional, fundamentalmente en relación a temas de materiales, electrónica, software y mecánica. 

Cabe destacar como uno de los antecedentes al proyecto de un picosatélite llamado MSU-1, desarrollado entre 2000 y 2003 con la dirección del Dr. Ing. Ricardo Sanchez Peña (quien ha tenido una prolífica y destacada actividad en el sector en distintos organismos e instituciones) y el Dr. Ing. Gustavo Fano, actualmente profesor en la FIUBA

Este proyecto nunca se pudo concretar por la crisis económica del momento, pero fue precursor de este tipo de tecnologías, ya que 12 años más tarde se lanzó el primer CubeSat argentino: el Capitán Beto.

-.- • Desde la parte académica de grado hemos desarrollado en los nuevos planes de estudios enmarcados en el Proyecto Plan 2020 Áreas de Orientación Interdisciplinarias (AOI), entre las que tenemos la Aeroespacial con asignaturas que pueden cursar estudiantes de distintas carreras y así obtener un certificado que así lo acredite. 

En noviembre de 2024 creamos el Programa de Proyectos Interdisciplinarios FIUBA (PIT-FIUBA), marco en el cual se aprobó el Proyecto ASTAR, microsatélite de la FIUBA.

-.- • Desde la parte académica de posgrado, en 2023 comenzamos con la Carrera de Especialización en Industria y Sistemas Aeroespaciales dictada en cooperación con CONAE e INVAP, de la que ya se tienen más de 70 egresados de distintas universidades y nacionalidades. 

En 2024 se aprobó la Maestría en Tecnología y Gestión de la Industria y Sistemas Espaciales y actualmente están en desarrollo las tesis de su primer cohorte. Ambos posgrados están dirigidos por el Mg. Ing. Guillermo Salvatierra

-.- • Desde los/as graduados/as FIUBA, tenemos muchos que han aportado al desarrollo espacial en distintos organismos y empresas. 

Empezaría con el Ing. Cesar Sciammarella, quien en la década de 1960 fue director del equipo de la NASA que desarrolló los tanques de combustible de la tercera etapa del Saturno V, cohete que llevó a la Luna a los astronautas del Programa Apolo, hasta el Ing. Fernando Chousa, quien actualmente trabaja en el Jet Propulsion Laboratory de la NASA. 

En agosto de 2020 hemos desarrollado una publicación con los graduados y graduadas en el Proyecto SACOM, entre quienes nombramos al Ing. Fernando Hisas, quien estuvo a cargo de la Gerencia de Proyectos Satelitales de CONAE, y a la Inga. Josefina Peres, la actual gerenta de la misma área, entre otros. 

En octubre de 2024 la FIUBA presentó el documento “Aportes de la FIUBA al desarrollo aeroespacial en la Argentina”, una publicación que tiene como objetivo dar a conocer el rol de esta Casa de Altos Estudios en esta temática.

Nuestra historia institucional, nuestro prestigio, las tradiciones y conocimientos transmitidos de generación en generación, más el haber llevado estos saberes a las carreras de grado y posgrado, el sostener proyectos con estudiantes de ambos niveles y el destinar recursos humanos de investigación y desarrollo tecnológico nos augura un futuro relevante en el sector y con mucha más intensidad articulando todas estas partes dentro de lo que podríamos llamar “Ecosistema Espacial FIUBA” en forma virtuosa, algo que ya empezamos a realizar.

Nuestra misión es elevar a la UBA lo más alto posible en el sector espacial; ser líderes en investigación, en desarrollo tecnológico y en la enseñanza en todos sus niveles. 

Para esta misión, la UBA y la FIUBA son el cohete que le da potencia para elevarse; la tripulación y el equipo técnico que trabaja en este Ecosistema Espacial son los que lo hacen posible, con tradiciones y conocimientos transmitidos; en definitiva, personas con nombres apellidos.

Quiero invitarlos/as a sumarse a algunas de nuestras actividades relacionadas al sector espacial, así como la FIUBA, un sector con mucho pasado, presente y futuro para actores públicos y privados, individuos e instituciones.

Ing. Alejandro M. Martínez

Decano de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires

FIUBA

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miércoles, 15 de abril de 2026

ATENEA 1° paso de Argentina hacia la Luna y la permanencia humana en el espacio”,

 


 El miércoles 15 de abril, a las 14 hs, la CONAE participará en un nuevo coloquio del Instituto de Astronomía y Física del Espacio (IAFE), dedicado al microsatélite argentino ATENEA.

La presentación, titulada “ATENEA: el primer paso de Argentina hacia la Luna y la permanencia humana en el espacio”, estará a cargo de la Ing. Sonia Botta, del Centro Tecnológico Aeroespacial (UNLP), y del Ing. Juan Pablo Cuesta Gonzalez, de la CONAE.

Durante el encuentro se recorATENEA el 1° paso de Argentina hacia la Luna y la permanencia humana en el espacio”rerá el desarrollo de la misión ATENEA, desde su concepción y definición de objetivos hasta su integración, ensayos y operación en vuelo. 

También se compartirán los principales desafíos técnicos y de articulación entre equipos que formaron parte del proyecto.

📍 Modalidad presencial: Aula del @IAFE_Oficial

▶️ En vivo: canal de YouTube del IAFE 👉

CONAE

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viernes, 10 de abril de 2026

El microsatélite argentino ATENEA cumplió con éxito su misión experimental en Artemis II

 

 El microsatélite argentino ATENEA cumplió con éxito su misión experimental en Artemis II

Durante su etapa de operación en vuelo, ATENEA logró comunicarse a más de 70.000 kilómetros de la Tierra, validó el funcionamiento de subsistemas críticos y generó información que será analizada en los próximos meses por los equipos técnicos de la CONAE y de las instituciones participantes.

La misión experimental del microsatélite argentino ATENEA finalizó el jueves 2 de abril a las 20:42, tras cumplir con éxito las aproximadamente 20 horas previstas de operación. 

Durante ese período, la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) logró establecer y sostener comunicaciones a gran distancia, recibir telemetría y obtener datos reales de funcionamiento en una misión de alta complejidad técnica.

ATENEA participó como carga secundaria en Artemis II, la misión tripulada de la NASA que despegó el 1 de abril a las 19:35 (hora argentina) desde el Centro Espacial Kennedy. 

Pasadas cinco horas del lanzamiento, el microsatélite fue liberado según lo previsto, encendió su computadora de a bordo y ejecutó sus primeras maniobras de estabilización.

Un hito de operación en espacio profundo

El 2 de abril a las 00:58 se recibió en simultáneo la primera telemetría de ATENEA en las antenas del Centro Espacial Teófilo Tabanera, en Córdoba; la Estación Terrena Tierra del Fuego; y el Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR), en La Plata; con el apoyo técnico de la estación terrena del Centro Espacial Nacional de Vietnam (VNSC) en Hoa Lac, Hanói, en el marco de un memorando de entendimiento de colaboración entre la CONAE y la Academia de Ciencia y Tecnología de Vietnam (VAST).

En ese momento, el microsatélite se encontraba a más de 40.000 kilómetros de la Tierra. 

Más tarde, pasadas las 9 de la mañana, ATENEA alcanzó la máxima distancia prevista en esta etapa de la misión, a más de 70.000 kilómetros de la Tierra. 

De acuerdo con los criterios de éxito definidos para esta fase temprana, la misión cumplió su objetivo principal: demodular y decodificar la señal a la máxima distancia prevista y recepcionar datos reales de operación.

Con esta misión, ATENEA se convirtió en el microsatélite argentino lanzado a la mayor distancia de la Tierra hasta la fecha. 

La experiencia permitió validar capacidades tecnológicas y operativas para futuras misiones espaciales de mayor complejidad.

Telemetría, comunicaciones y desempeño de la plataforma

Durante la ventana de visibilidad desde la Argentina, la señal de ATENEA fue recibida de manera continua desde tres locaciones distintas, utilizando antenas de entre 4 y 13,5 metros de diámetro. 

Esa operación puso a prueba capacidades nacionales de seguimiento, recepción, procesamiento de datos y gestión remota en un escenario de espacio profundo.

Los análisis preliminares de la telemetría muestran resultados satisfactorios en la plataforma de servicio. 

Los sistemas de comunicaciones, potencia, control térmico y control de actitud mostraron un desempeño acorde con lo previsto para esta etapa de la misión. 

Además, durante la ventana de visibilidad desde la Argentina, la batería se mantuvo completamente cargada y se logró la correcta decodificación de datos durante toda la pasada.

La misión también permitió registrar información sobre el comportamiento de distintos subsistemas e instrumentos ensayados en vuelo. 

Esa información constituye una base de trabajo relevante para evaluar el desempeño del microsatélite en condiciones reales de operación.

Apoyo a otras misiones desde las estaciones terrenas de la Argentina

Mientras se desarrollaban las operaciones de seguimiento del microsatélite argentino ATENEA, las estaciones terrenas de la Argentina también brindaron asistencia a las misiones de Alemania y Corea del Sur en el contacto con sus satélites.

Ante la solicitud de apoyo, la Estación Terrena Tierra del Fuego logró establecer contacto y recibir señales de los CubeSats TACHELES, de Alemania, y K-Rad Cube, de Corea del Sur. 

Las transmisiones fueron registradas y puestas a disposición de los equipos responsables de cada misión para su posterior análisis.

Este trabajo aportó una nueva muestra de la capacidad, la experiencia y el compromiso de los equipos técnicos que sostienen la operación de las estaciones terrenas de la Argentina, así como de su precisión y capacidad de respuesta en tiempo real. 

También reflejó una práctica propia de las misiones espaciales de esta naturaleza, en las que la cooperación entre instituciones y agencias resulta clave para el desarrollo de las operaciones.

La etapa que sigue: análisis de datos y aprendizajes

Concluida la etapa de operación en vuelo, comienza ahora una fase de análisis técnicos que se extenderá durante los próximos meses. 

Los equipos de la CONAE y de las instituciones participantes trabajarán sobre la telemetría recibida para evaluar el desempeño de los sistemas ensayados, estudiar los datos obtenidos y capitalizar los aprendizajes de esta misión experimental.

Entre otros aspectos, la misión permitió obtener información sobre radiación, comportamiento de componentes electrónicos, enlaces de comunicación de largo alcance, recepción de señales de navegación y desempeño de sensores en condiciones de muy baja luminosidad. 

El análisis detallado de esos datos permitirá extraer conclusiones para futuros desarrollos tecnológicos del sector espacial argentino.

Un desarrollo articulado entre instituciones nacionales

ATENEA es el resultado de un esfuerzo conjunto liderado por la CONAE, con participación de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires (FIUBA), el Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR), la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y la empresa VENG S.A.

El proyecto reunió capacidades del sistema científico, académico y productivo nacional para diseñar, integrar, ensayar y operar una misión de alta exigencia técnica. 

En ese trabajo se desarrollaron y validaron componentes y subsistemas clave, entre ellos la estructura, los mecanismos, la computadora de a bordo, el sistema de comunicaciones, el receptor GNSS, subsistemas de carga y dosimetría, paneles solares y las estaciones terrenas de la Argentina.

La misión ATENEA cerró así su etapa de operación en vuelo con resultados satisfactorios y abrió una nueva fase de análisis y aprendizaje. 

La información obtenida será un insumo central para fortalecer capacidades nacionales en el desarrollo de tecnologías espaciales y en la preparación de futuras misiones.

CONAE 

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lunes, 6 de abril de 2026

ATENEA Equipo del CONICET participó del desarrollo del satélite argentino que acompañó el lanzamiento de Artemis II

  

El personal del IAR junto al del SENyT, celebran luego de completar la recolección de los datos junto a la Estación Terrena 1 del IAR. Foto: gentileza investigador.

Un equipo del CONICET participó del desarrollo de ATENEA: el satélite argentino que acompañó el lanzamiento de Artemis II

Científicos del Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR, CONICET-CIC-UNLP) realizaron la validación electromagnética de su sistema de antenas y desarrollaron una estación terrena propia para poder seguirlo y detectarlo en su viaje desde 70 mil km hacia la Tierra. 

Sólo otros tres países contribuyeron con satélites que acompañaron la misión principal.

El lanzamiento Artemis II, la primera misión espacial tripulada alrededor de la Luna desde 1972, el pasado 1 de abril en Cabo Cañaveral, suscitó un enorme interés mundial. 

Junto a la misión central, liderada por la NASA (Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio de los Estados Unidos), cuatro satélites desarrollados en otros países acompañaron la partida de la nave principal, Oríon, con el propósito de cumplir objetivos complementarios. 

Entre estos instrumentos, se encuentra ATENEA, diseñado y construido íntegramente en Argentina por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y diferentes instituciones del sistema de ciencia y técnica argentino, entre las que se encuentra el Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR, CONICET-CIC-UNLP), dirigido por el investigador superior del CONICET Gustavo Esteban Romero.

ATENEA es lo que en las misiones especiales se conoce como una secondary payload o carga útil secundaria, es decir, un pequeño satélite o dispositivo de menor tamaño que viaja al espacio en una nave cuyo lanzamiento está financiado por otra entidad. 

El proyecto tuvo como punto de partida la invitación de la NASA a la Argentina para presentar una propuesta que compitiera por un espacio entre los cuatro disponibles. ATENEA fue seleccionada entre unas 60 propuestas de las agencias espaciales de diversos países. 

Los otros países que contribuyeron con cargas secundarias fueron Arabia Saudita, Corea del Sur, y Alemania.

ATENEA está diseñado como una demostración tecnológica, con el objetivo de probar cargas útiles y sistemas espaciales innovadores. 

De esta manera se busca fortalecer las capacidades nacionales en diseño, integración y operación de satélites, además de servir como plataforma de formación para jóvenes ingenieros y estudiantes. 

Los objetivos específicos del proyecto son: diseñar procesos y organizar equipos multidisciplinarios para la ejecución rápida y de bajo costo de misiones satelitales; validar los procesos de ensamblaje, integración y ensayos para plataformas CubeSat; medir las dosis de radiación desde la órbita terrestre baja hasta el espacio profundo para mejorar los diseños basados en componentes comerciales; testear Fotomultiplicadores de Silicio (SiPM), para mediciones de fotones en el espectro visible; relevar datos de GPS para optimizar maniobras en órbitas de transferencia geostacionaria y cislunares; validar de enlaces de comunicación para futuras exploraciones del espacio profundo y fomentar los esfuerzos de colaboración entre CONAE y la NASA dentro del programa Artemis.

El satélite argentino es un CubeSat, lo que significa que tiene un formato y tamaño estandarizado. 

Está formado por 12 cubos de 10x10x10 cm. 

En total es un instrumento de unos 20x20x30 cm, con el aspecto de una caja. Estos cubos albergan la electrónica y los sistemas que le permiten al instrumento funcionar. 

“El instrumento es un demostrador tecnológico que probó un sistema de comunicaciones para espacio profundo, muy lejos de la tierra, del tipo GPS pero más potente, y que midió radiación cósmica a esas distancias, lo que permitirá mejorar la electrónica de los futuros sistemas para que no se degraden rápidamente”, explica Romero.

El CubeSat ATENEA durante las pruebas.. Foto: gentileza investigador.

Equipos argentinos involucrado y el rol del IAR

Además de los equipos de la CONAE y del IAR, los grupos argentinos involucrados en el desarrollo de ATENEA pertenecen a las facultades de ingeniería de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y de la Universidad de Buenos Aires (UBA), la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y la empresa Veng, S.A.

El rol del equipo del IAR fue realizar la validación electromagnética del sistema de antenas del satélite, esencial para su comunicación y una de las experiencias tecnológicas que se querían realizar. 

Para ello, diseñó y construyó un modelo de ingeniería (dummy) del satélite, que permitió analizar el comportamiento electromagnético del sistema. 

La validación se realizó mediante simulaciones electromagnéticas y mediciones en un recinto especial llamado cámara anecoica, que es una facilidad única del IAR

Una vez que se aseguró que toda la electrónica fuera correcta, se evaluó el modelo final (el que finalmente voló).

“Estas actividades permitieron verificar el desempeño del sistema en condiciones representativas de las que encontraría el instrumento en el espacio. 

Gracias a esto las comunicaciones ocurrieron sin problemas durante la misión”, afirma Romero.

Por otro lado, el IAR desarrolló una estación terrena propia para poder seguir y detectar a ATENEA en su viaje desde 70 mil km hacia la Tierra. 

Esa estación, la única en su tipo del CONICET, está disponible ahora para futuras misiones.

“Mientras duró la misión el equipo del IAR detectó el satélite en forma casi inmediata gracias a su estación terrena, y bajó los datos recabados por los instrumentos. 

caso de que hubiese habido problemas de comunicaciones, el IAR hubiera utilizado sus modelos del instrumento para tratar de aportar una solución, cosa que no fue necesaria porque todo marchó de acuerdo a lo esperado. 

Ya bajados los datos y terminada la misión, ahora se procederá a su análisis”, señala el investigador.

ATENEA en la cámara anecóica del IAR durante los ensayos de compatibilización electromagnética. Foto: gentileza IAR.

Más allá de la órbita terrestre

El investigador del CONICET destaca que este tipo de misiones permiten a la Argentina acceder al espacio profundo, más allá de la órbita terrestre, donde operan la mayoría de los satélites. 

Ese espacio es esencial para establecer comunicaciones con las futuras misiones comerciales a la Luna, así como para proveer mejores servicios de comunicaciones a la Tierra.

“Para mí es un gran orgullo dirigir al IAR y a este equipo de gente que puede hacer cosas extraordinarias. 

Cuando era niño vi el alunizaje en vivo por televisión. 

Jamás imaginé que de grande dirigiría un instituto que desarrolla cosas que van a la Luna (el IAR, además de ATENEA, desarrolla la antena cislunar LARA). 

Es un gran orgullo, y una enorme responsabilidad” concluye Romero.

Además de Romero, por parte del IAR, participaron del proyecto: Leandro García (Responsable de Tecnología), Martín Salibe (Responsable de Transferencia de Tecnología y Vinculación), Guillermo Gancio (Responsable del Observatorio), Elías Fliger, Julián Galván, Daniel Latorraca, Darío Capucchio, Luis Ferrufino, Pablo Alarcón, Santiago Spagnolo, Maximiliano Ali, Nahuel Duarte, Pablo Ottonello, Rubén David Morán Fabra, Matías Contreras, Eliseo Díaz, Ana Evelina Yael Tarcetti, así como Marcos R. Borgetto y Romina Chilese , del sector administrativo.

La sala de control del IAR durante la recepción de los datos de ATENEA. Foto: gentileza investigador.

Por Miguel Faigón

CONICET

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viernes, 3 de abril de 2026

Microsatélite argentino ATENEA integró con éxito la misión Artemis II de la NASA

 

 El microsatélite argentino ATENEA integró con éxito la misión Artemis II de la NASA

El hito valida capacidades tecnológicas nacionales y fortalece la posición argentina en el desarrollo espacial.

La Argentina ha dado un paso firme en la nueva era de exploración espacial al integrarse a la misión Artemis II de la NASA, el primer vuelo tripulado hacia el entorno lunar en más de medio siglo. 

En este escenario de máxima complejidad tecnológica, el microsatélite ATENEA representó la capacidad nacional de diseñar, integrar y operar sistemas espaciales en condiciones de espacio profundo.

Durante la misión, las estaciones terrenas de la CONAE en Córdoba y Tierra del Fuego lograron la adquisición y procesamiento de las primeras telemetrías del satélite, validando enlaces de comunicación de larga distancia, sincronización orbital y desempeño de subsistemas críticos en un entorno de alta radiación y latencia extrema. 

Este hito confirma que la Argentina no solo participa, sino que puede ejecutar operaciones espaciales en escenarios de frontera tecnológica.

El Secretario de Innovación, Ciencia y Tecnología de la Nación, Darío Genua, afirmó: “ATENEA integró una de las misiones más ambiciosas de la era moderna. 

Este logro refleja un cambio estructural en nuestra forma de producir tecnología: pasamos de ser observadores a ser parte de la economía espacial global”.

En la misma línea, destacó: “El Presidente Javier Milei definió un rumbo claro de inserción internacional basado en la excelencia. 

Hoy la Argentina es elegida para integrarse a arquitecturas tecnológicas complejas por su confiabilidad operativa, su capital humano altamente calificado y su capacidad de innovación aplicada”.

La misión ATENEA implicó el desarrollo e integración de cargas útiles, sistemas de comunicación y validación de plataformas satelitales en colaboración con la Universidad Nacional de La Plata, la Universidad Nacional de San Martín, la Facultad de Ingeniería de la UBA, el Instituto Argentino de Radioastronomía, la Comisión Nacional de Energía Atómica y la empresa VENG S.A., consolidando un ecosistema científico-tecnológico capaz de escalar hacia proyectos de mayor complejidad.

Más allá del hito, la participación en Artemis II tiene implicancias estratégicas inmediatas: desarrollo de capacidades en navegación y control en espacio profundo, fortalecimiento de la infraestructura de estaciones terrenas, generación de datos críticos para futuras misiones y formación de recursos humanos especializados en ingeniería espacial avanzada.

La Argentina ingresa así en una nueva etapa: la de un país que no solo desarrolla tecnología, sino que la exporta, la integra en misiones globales y compite en los segmentos más exigentes de la economía del conocimiento.

CONAE 

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martes, 31 de marzo de 2026

Argentina a la Luna

  

 Argentina a la Luna

Te invitamos a vivir una jornada especial en torno al lanzamiento de Artemis II y a conocer cómo la Argentina participa de esta misión internacional a través del microsatélite ATENEA.

📅 1 de abril

🕔 Desde las 17 hs

📍 Centro Cultural de la Ciencia C3

Godoy Cruz 2270, Palermo

Durante el evento habrá transmisión en vivo, charlas, conexiones desde el Centro Espacial Kennedy, experiencia inmersiva, actividades para infancias y stands institucionales.

Entrada libre y gratuita.

Organizan: FIUBA y @astar_aeroespacial 

Acompañan: Secretaría de Innovación, Ciencia y Tecnología, CONAE y C3

⚠️ La realización del evento está sujeta al cronograma de lanzamiento informado por la NASA.

CONAE @CONAE_Oficial

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